Erika Kohut enseña piano en el Conservatorio de Viena, ya que no posee el talento necesario para actuar en los escenarios. La obsesión de su madre por convertirla en artista, y que a sus treinta años, siga viviendo en la casa familiar, como hija ejemplar, la llevan a desarrollar un lado oscuro irreprimible. Uno de sus estudiantes se enamora de ella y Erika le inicia en una experiencia sadomasoquista que precipita la relación entre ambos y que la incita a un éxtasis de autodestrucción.
Elfriede Jelinek, austriaca, es Premio Nóbel de Literatura 2004